lunes, 1 de junio de 2020


COLEGIO TECNICO BENJAMIN  HERRERA
C.SOCIALES- GRADO 9º.
 “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.”
                                                                                                                Benito Juárez

CONSTRUYENDO PAZ

Instrucciones:
- Esta guía de autoaprendizaje sobre la construcción de la paz,  consta de  lecturas de reflexión sobre la guerra.  Es una carta  del Correo de la Unesco,  de Albert Einstein a Sigmund Freud, que, junto con la respuesta de éste, editó en 1933 el Instituto de Cooperación Intelectual con el título de ¿Por qué la guerra? El Instituto auspiciaba entonces la publicación de una serie internacional de cartas abiertas en las que intelectuales destacados intercambiaban ideas sobre cuestiones de interés general, la más importante de las cuales era la amenaza de guerra
-Luego,  estos elementos de las cartas nos permitirán  elaborar una entrevista para  estos personajes, teniendo en cuenta el contenido de la lectura,  su visión de la guerra  y las posibles respuestas dadas por ellos.
-Este ejercicio permitirá desarrollar sus competencias lectoras y de creación de textos
 La entrega es en dos fases: la primera el 5 de Junio, y la segunda hasta el 11  de Junio.
Evidencias a entregar:
1.Busque la carta de respuesta de S. Freud a A. Einstein
2.Subraye las ideas principales  del contenido  de  las dos cartas del Correo de la Unesco.
3. Investigue  y realice una breve reseña sobre la importancia histórica de Albert Einstein y Sigmund Freud.
4. De acuerdo a la lectura de estas cartas, elabore  una tercera carta, la suya, en respuesta a estos dos intelectuales desde su visión personal y posición sobre la guerra.
5.  Elaborar una entrevista ( con tres preguntas)para los dos intelectuales, teniendo en cuenta el contenido de las cartas, y las posibles respuestas dadas por ellos.


Reflexionemos:
Muchas de las guerras más atroces que se han librado en la historia de la humanidad se dieron y se siguen dando a causa del racismo y la discriminación, así como de la falta de respeto hacia la cultura, las costumbres y la espiritualidad de muchos pueblos. “El odio, que es uno de los elementos esenciales de la guerra es una de sus más persistentes consecuencias. La pasión es mal vehículo para la verdad; y aunque a veces la haga comprender y la propague, muchas más la oscurece y combate...“Los hombres de guerra no dan un paso sin producir un dolor. De muchos males se acusa a los soldados, en vez de acusar a la guerra. La guerra no sale de los parques ni de los arsenales, sino del corazón del hombre; y el día en que los pueblos se amen, las armas perfeccionadas, o no, poco importa, caerán de sus mano. La guerra es hambre, peste, robo, asesinato, sacrilegio, olvido de todos los deberes, violación de todos los derechos, destrucción erigida en arte imperio de la fuerza, verdugo de la ley, todos los malos instintos tomando consejo de la ira, pasiones sin freno, desolación sin límites, perversidad sin castigo y crimen sin remordimiento .Al respecto de lo que se define en el día de hoy, es necesario enfatizar que la discordia entre hermanos es el germen del conflicto que en nuestro caso equivaldría no solo a continuar sino a recrudecer las confrontaciones armadas. Una opinión desfavorable acerca de algo que no se conoce en profundidad es un prejuicio que fomenta el odio y radicaliza las ideas. La paz comienza apaciguando los rencores que han enfrentado a las familias , desarmando los espíritus y promoviendo la reconciliación, pues NADA es más importante que terminar la guerra”  . José Antonio García Noblejas.Breviario Humano, Aguilar, S.A. Madrid, 1949
Mucho antes de involucrarse en el desarrollo de la bomba atómica, Einstein debatió con Freud sobre la guerra y su relación atávica con el ser humano. Esta es la carta de A. Einstein  publicada por  el Instituto de Cooperación Intelectual de la UNESCO

¿Por qué la guerra? Carta de Albert Einstein a Sigmund Freud

Querido profesor Freud: ...
¿Existe algún medio que permita al hombre librarse de la amenaza de la guerra?
En general se reconoce hoy que, con los adelantos de la ciencia, el problema se ha convertido en una cuestión de vida o muerte para la humanidad civilizada; y, sin embargo, los ardientes esfuerzos desplegados con miras a resolverlo han fracasado hasta ahora de manera lamentable.
Creo, por otra parte, que aquellos cuya tarea consiste en ocuparse práctica y profesionalmente de ese problema son cada vez más conscientes de su impotencia al respecto y desean ahora muy vivamente recabar la opinión de los hombres que, absortos en el cultivo de la ciencia, son capaces de considerar los problemas mundiales con la perspectiva que permite la distancia. En lo que a mí respecta, la dirección habitual de mi pensamiento no es de las que permiten una visión en profundad de las zonas oscuras de la voluntad y el sentimiento humanos. De ahí que, en el intento de esclarecimiento ahora emprendido, apenas pueda hacer más que plantear claramente la cuestión y, dejando de lado las soluciones más elementales, ofrecerle a usted ocasión para que ilumine el problema con la luz de su profundo conocimiento de la vida instintiva del hombre.
Para mí que soy un ser libre de prejuicios nacionales, sólo hay una manera sencilla de abordar el aspecto superficial (es decir administrativo) del problema: el establecimiento, por consentimiento internacional, de un órgano legislativo y judicial para resolver cuantos conflictos surjan entre las naciones. Cada nación se comprometería a someterse a las órdenes dictadas por ese órgano legislativo, a apelar al tribunal en todos los casos litigiosos, a plegarse sin reservas a sus decisiones y a ejecutar cuantas medidas estime necesarias para asegurar su aplicación. Pero aquí topo ya con una dificultad: un tribunal es una institución humana que en sus decisiones puede mostrarse tanto más accesible a las solicitaciones extrajudiciales cuanto menor sea la fuerza de que disponga para poner en práctica sus sentencias. Hay un hecho con el que tenemos que contar: derecho y fuerza se hallan inseparablemente unidos, y las decisiones judiciales se aproximan al ideal de justicia de la comunidad, en cuyo nombre e interés se pronuncian las sentencias, en la medida misma en que esa comunidad puede reunir las fuerzas necesarias para hacer respetar su ideal de justicia. Pero hoy estamos muy lejos de poseer una organización supraestatal que sea capaz de conferir a su tribunal una autoridad indiscutible y garantizar el sometimiento absoluto a la ejecución de las sentencias. Y así llego a mi primer principio o axioma: el camino que conduce a la seguridad internacional impone a los estados el abandono incondicional de una parte de su libertad de acción o, dicho de otro modo, de su soberanía. Y no cabe la menor duda de que no existe otro camino que conduzca a la seguridad.
El fracaso, pese a su manifiesta sinceridad, de todos los esfuerzos que durante la última década se han desplegado con miras a alcanzar ese objetivo no nos deja resquicio para dudar de que en este punto intervienen poderosos factores psicológicos que paralizan tales esfuerzos. Algunos de esos factores son fácilmente perceptibles. La apetencia de poder que caracteriza a la clase gobernante en todas las naciones se opone a cualquier limitación de la soberanía nacional. Ese "apetito político de poder" se nutre a menudo de las actividades de otro grupo cuyas aspiraciones tienen un carácter puramente material y económico. Pienso aquí en particular en ese grupo poco numeroso pero decidido que encontramos en todos los países y que forman individuos que, indiferentes a las razones e intereses sociales, consideran la guerra y la fabricación y venta de armas simplemente como una ocasión para obtener ventajas particulares y ampliar el campo de su poder personal.
Esta sencilla constatación es sólo un primer paso hacia la plena comprensión de la situación efectiva. En seguida surge una pregunta: ¿Cómo es posible que esa minoría consiga poner al servicio de sus ambiciones a la gran masa del pueblo que de las guerras sólo obtiene sufrimiento y empobrecimiento? (Cuando hablo de la masa del pueblo, no pretendo excluir a los militares de cualquier graduación que han elegido la guerra como su profesión, con la convicción de que contribuyen a defender los más altos valores de su raza y de que el ataque es a menudo el mejor medio de defensa). Me parece que una respuesta evidente a tal pregunta sería que esa minoría de dirigentes políticos tiene en sus manos la escuela y la prensa y generalmente también a la Iglesia. Ello le permite organizar y dominar los sentimientos de las grandes masas y convertirlas en su instrumento.
Pero ni siquiera esta respuesta explica el problema. Porque de ella surge otra pregunta: ¿Cómo es posible que la masa, por efecto de esos medios artificiosos, se deje inflamar con tan insensato fervor y hasta el sacrificio de la vida? Sólo veo esta respuesta: El hombre lleva en sí mismo una necesidad de odio y de destrucción. En tiempos normales tal disposición existe en estado latente; sólo se manifiesta en circunstancias extraordinarias. Pero también puede despertársela con cierta facilidad y degenerar en psicosis colectiva. A mi juicio, es ésta la clave de todo el complejo de factores que venimos considerando, el enigma que sólo el conocedor de los instintos humanos puede resolver.
Llegamos así a una última pregunta: ¿Existe la posibilidad de dirigir el desarrollo psíquico del hombre de manera que pueda estar mejor armado contra las psicosis de odio y de destrucción? En modo alguno me refiero aquí a las masas llamadas incultas. La experiencia demuestra que es más bien la llamada "Intelligentsia" la que resulta más fácil presa de las funestas sugestiones colectivas, ya que el intelectual no suele tener contacto directo con la experiencia vivida sino que encuentra ésta en su forma más fácil y sintética: el papel impreso.
Para terminar, he aquí otra consideración: hasta ahora sólo he hablado de la guerra entre estados o, dicho de otro modo, de los conflictos internacionales. No ignoro que la agresividad humana se manifiesta también en otras formas y en distintas condiciones (por ejemplo, la guerra civil que en otros tiempos tenía móviles religiosos y hoy los tiene sociales, la persecución de las minorías nacionales...). Pero he insistido deliberadamente en la forma más típica, más cruel y más desenfrenada de conflicto porque es partiendo de esa forma como podrán encontrarse los medios para evitar los conflictos armados...
Reciba mis más cordiales saludos.
Albert Einstein


martes, 26 de mayo de 2020


(8ª semana)
COLEGIO TECNICO BENJAMIN  HERRERA
FILOSOFIA- GRADO 11º. 


HACIA EL MUNDO MODERNO
Entrega e inquietudes: anamar.raquira@gmail.com. Cel.3053889850

Continuamos nuestro trabajo…

- Esta guía de autoaprendizaje retoma las actividades sobre el humanismo, desde  la lectura “El pensamiento renacentista” de Jorge Mora F. (El pensamiento histórico. De los griegos a Marx) , de la cual se hizo la ficha técnica en una guía anterior, que nos permitió encontrar elementos teóricos relevantes que explican las diferentes cuestiones fundamentales de la filosofía que llevaron a la transición al mundo moderno.
- Estos elementos nos permitieron elaborar una entrevista para los humanistas, teniendo en cuenta el contenido de la lectura, acerca de la incidencia histórica y filosófica de su pensamiento en el mundo moderno. , su visión, teorías y conceptos y las posibles respuestas dadas por ellos.
Ahora, vamos a ver las exposiciones  de nuestros compañeros que aportan  una importante fuente de recursos didácticos, juegos de simulación y de contenidos para la comprensión del humanismo.
Luego  podremos desarrollar algunas actividades de recopilación de información que lo orienten para ver si está logrando los aprendizajes esperados y puede autoevaluar sus avances.
La entrega es en dos fases: la primera hasta el 22 de mayo, y la segunda hasta el 29 de mayo.
Evidencias a entregar.
1.Ver las exposiciones de los compañeros responsables del Humanismo en los siguientes enlaces:
https://drive.google.com/drive/folders/1mnAPaBruArfztIWe1oWl0jdSwLfMLcgF?usp=sharing

2. Elaborar el documento de recopilación de información. Bitácora (con los filósofos expuestos). Puede hacerla en documento Word, en hojas o en el cuaderno y presentar la evidencia
3. Hacer la relación de teorías y conceptos en: cuadro resumen de los humanistas con los filósofos sugeridos, inclusive los  de filosofía de la ciencia  y los reformadores religiosos.
4. Elaboración de mapa conceptual de con los filósofos sugeridos, inclusive los  de filosofía de la ciencia  y los reformadores religiosos.

Tenga en cuenta que sus compañeros les están aportando estas actividades ya elaboradas. Ud. puede retomarlos y hacer sus propios documentos

Recapitulemos:
El Renacimiento (siglos XV - XVI) como renovación cultural producida por la vuelta a la cultura  occidental,  pretende una renovación del hombre y de la sociedad. Frente al Teocentrismo medieval, el ser humano se convierte en el centro de interés, es decir, Antropocentrismo. Del mismo modo, mientras que la filosofía medieval se proyectaba sobre lo espiritual o metafísico, orientada a la salvación del alma, la filosofía renacentista se proyecta sobre el conocimiento de la naturaleza, de la realidad física, del hombre, de la Tierra, del Universo.
 El Humanismo es el fenómeno más importante de la nueva cultura que insiste en el valor formativo de las humanidades frente a la enseñanza técnica y científica. Pero, curiosamente, el Renacimiento es época de importantes descubrimientos y perfeccionamientos técnicos (cartografía, técnicas de navegación, brújula... que llevan al descubrimiento de América). La Imprenta facilitó la circulación de libros y la expansión del humanismo con la ayuda de los “mecenas”, príncipes y Papas, sobre todo.
El humanista es un “hombre universal”, sabe que todos los saberes están conectados y forman un conjunto armonioso (una “enciclopedia”: etimológicamente círculo de la educación), siendo el lenguaje lo que une todo. El humanista valora, sobre todo, al hombre como ser natural y en la naturaleza, pero no es ajeno al interés religioso: aspira a unificar todas las religiones y busca sus orígenes más allá del cristianismo, en los místicos y profetas de la antigüedad,  una religión natural universal que exalte la dignidad, libertad y autonomía del ser humano.
La Reforma religiosa ocupa un papel de primer orden en la formación de la conciencia del hombre moderno como “sujeto” y reivindica la intimidad de la conciencia como el lugar fundamental de la experiencia religiosa. De este modo, se libera la vida religiosa del individuo de su continua dependencia con respecto a la institución y autoridad de la Iglesia. Apelando a su libertad de conciencia, un hombre podría oponerse a cualquier autoridad política e incluso al mismo Papa. En consonancia con el individualismo renacentista, la Reforma suponía un giro religioso de lo institucional a lo individual. Max Weber, resalta como la ética protestante impulsa  la aparición del capitalismo.
Uno de los aspectos más interesantes para la filosofía es que en el Renacimiento comienza la “revolución científica” que cambiará la imagen aristotélico-ptolemaica del Universo y el puesto del ser humano en el mismo. El gran avance en la investigación científica prepara la consolidación de la física como ciencia independiente de la filosofía. La clave está en la matematización de la naturaleza, es decir, en expresar matemáticamente las leyes de la naturaleza (influencia del pitagorismo y el platonismo) y en la experimentación. Los artífices de esta revolución son Copérnico (1473-1543), Galileo (1564-1642) y Kepler (1571-1630)
La revolución filosófica , tomando como base el método científico para aplicarlo a la filosofía, pretenderá volver a colocar a la filosofía como reina entre las ciencias. Esta es la pretensión de Descartes: sometimiento a un método riguroso y matematización guían el nuevo modo de hacer filosofía.
La filosofía adopta un carácter más severo, guardando estrecha relación con las ciencias, es un esfuerzo por la fundamentación y la coherencia de sus doctrinas y  esta voluntad de dar fundamentos conceptuales se refleja en dos líneas esenciales del desarrollo del pensamiento filosófico: el racionalismo y el empirismo.





(8ª. semana)                               COLEGIO TECNICO BENJAMIN  HERRERA
C.SOCIALES- GRADO 9º.


LA REVOLUCION RUSA
Continuamos nuestro trabajo…
Instrucciones:
- Esta guía de autoaprendizaje sobre la Revolución rusa consta de una lectura explicativa que abarca  brevemente este  proceso.  Estos elementos nos permitirán profundizar en algunas características y conceptos fundamentales para entender el nuevo orden mundial después de la  Primera Guerra Mundial.  Luego  podrá desarrollar algunas actividades creativas que lo orienten para ver si está logrando los aprendizajes esperados y puede autoevaluar sus avances. También esta guía está acompañada de una serie de sugerencias bibliográficas y de páginas  que podrán consultar para solucionar sus dudas.
 La entrega es en dos fases: la primera hasta el 22 de mayo, y la segunda hasta el 29 de mayo.
Evidencias a entregar:
1. Subraye las ideas principales del desarrollo de contenidos en la lectura sugerida.
2.Destaque los conceptos fundamentales propios del tema (glosario)  y defínalos (mínimo diez)
3. De acuerdo a la lectura y el video de apoyo :   Elabore en hojas ,  en su cuaderno o en documento Word alguna de estas actividades creativas:  historieta,  periódico o museo gráfico de la Revolución rusa.
Video de apoyo: https://youtu.be/-mnRwShLmXc

 Video de apoyo sobre la Revolución rusa:  https://youtu.be/-mnRwShLmXc
Referencias bibliográficas: Ciencias Sociales .9 Ed. Voluntad/Hombres, espacio y tiempo Ed. Susaeta/Historia de la humanidad. Rodolfo Ramón de Roux/ León Trotsky: “Historia de la Revolución Rusa”;  Lima. Primera edición octubre de 2017.


 Para profundizar…leamos:
Protagonista de la Revolución Rusa…
Vladímir Ilich Uliánov, Lenin (1870-1924) fue el gran protagonista de la Revolución de 1917 . Es el  líder intelectual  y carismático del movimiento que acabó con el zarismo e instauró por primera vez en la historia un régimen socialista. Su   papel como teórico, como intelectual  enriqueció la doctrina marxista. Pero, sobre todo, Lenin fue un organizador, un visionario que supo valorar la importancia del partido para la toma del poder y la posterior consolidación de la dictadura del proletariado.
Lo que ha ocurrido en Rusia -y en gran parte del planeta- durante el último siglo no se entiende sin la figura de este político y hombre de acción que provoca, con la misma intensidad, odio y admiración, y cuyo mausoleo, donde se expone su cuerpo embalsamado, sigue siendo lugar de peregrinación para los fieles del comunismo como si se tratara de un santo o un profeta.

Un poco de historia: el marxismo

«Proletarios de todos los países, uníos». Así concluía el Manifiesto Comunista escrito por Karl Marx y Friedrich Engels, y publicado en su primera edición en Londres en febrero de 1848. Ese mismo año, un fantasma recorrió Europa en forma de revoluciones. Francia, Alemania (entonces Confederación Germánica), Austria y Hungría, Italia y España, se vieron sacudidas por revueltas de carácter e intensidad diversos, pero que tuvieron como protagonista a una nueva clase social nacida de la incipiente revolución industrial: la clase obrera.
Marx y Engels pertenecían a la Liga de los Comunistas (fundada en 1847), pero su organización no tuvo un peso real en la organización de las movilizaciones y huelgas, la mayoría de carácter espontáneo, que fueron duramente reprimidas por los gobiernos de turno.
El movimiento obrero no volvió a levantar cabeza hasta la proclamación de la Comuna de París, que gobernó de manera efectiva la capital de Francia entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871. El entonces presidente provisional Adolphe Thiers acabó de manera sangrienta con aquel experimento: lanzó al ejército contra los comuneros provocando miles de muertos.
Algunas de las reivindicaciones de los trabajadores, artesanos, profesionales y pequeños comerciantes que se levantaron contra el gobierno reaccionario de Francia coincidían con las aspiraciones marxistas plasmadas en el Manifiesto Comunista. Aunque se la considera como la primera revolución genuinamente proletaria de la historia, tampoco hubo un partido que liderada con nitidez el movimiento insurreccional.
En febrero de 1902, Lenin publicó, a sus 32 años y poco más de medio siglo después de la aparición del Manifiesto Comunista, una obra clave para entender su aportación fundamental al marxismo: ¿Qué hacer?.
En ese ensayo, Lenin desarrollaba, con extensión y un estilo ágil y provocador, sus tesis contra el economicismo o tradeunionismo -teorías que limitaban la lucha obrera a reclamaciones de tipo económico- y, sobre todo, concreta su concepción del partido, instrumento esencial para la toma del poder por parte los trabajadores. Lenin formaba parte de la dirección del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), que había sido fundado por Yuli Mártov en 1898. En el Segundo Congreso del POSDR salen adelante las tesis más radicales de Lenin, creándose dos tendencias en el partido: bolcheviques (mayoría) y mencheviques (minoría).
En la revolución que se produjo en 1905 contra el régimen semifeudal del Zar Nicolás II, el POSDR jugó por vez primera un papel importante como vanguardia del proletariado. A pesar de la derrota, el Zar tuvo que aceptar la creación de una Duma estatal del Imperio de Rusia (una especie de parlamento), con lo que se produjo una cierta homologación con las monarquías parlamentarias europeas.
La revolución de 1905 fue un primer ensayo de la revolución de 1917, que se produjo en dos fases; la primera, en febrero, que logró el derrocamiento del zarismo; la segunda, en octubre, que provocó la caída del gobierno social liberal de Alexander Kerensky y el advenimiento de un gobierno revolucionario controlado por los bolcheviques.
En marzo de 1918 la facción bolchevique constituyó el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), que ocupará el poder de la nueva Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) hasta 1990.
Lenin, el hacedor de la Revolución de octubre, murió en enero de 1924. Las tensiones por la sucesión, fundamentalmente entre dos líderes que representaban visiones diferentes sobre la construcción del socialismo, León Trotsky y Iósif Stalin, concluyeron con la victoria de éste último, que había sido nombrado secretario general del PCUS en  1922 y que monopolizó el poder como un  dictador hasta su muerte en 1953.
Stalin no sólo forzó la expulsión de la URSS de su principal enemigo, Trotsky, y su posterior asesinato, acaecido en México en 1940 a manos del español Ramón Mercader, sino que llevó a cabo grandes purgas durante los años 30 que provocaron millones de muertos.
El partido según la teoría leninista
La cuestión es si el bolchevismo y la dictadura del proletariado que propugna lleva implícito el germen de un régimen autoritario o si bien -como opinan los que siguen reivindicando la vigencia del comunismo- Stalin fue una especie de accidente histórico, en la puesta en práctica de las teorías marxistas desarrolladas en la práctica por Lenin.
Como se menciona antes, Lenin llevó a cabo una denodada lucha por expulsar del marxismo a aquellos que no veían en la toma revolucionaria del poder el único medio por el cual se conseguiría crear una sociedad sin clases. Lo hizo contra los mencheviques en Rusia y también contra los partidos socialdemócratas europeos agrupados en la Segunda Internacional. Lenin no creía en la «democracia burguesa» y, por tanto, elaboró una teoría que proponía la sustitución de los parlamentos nacionales como representación de la soberanía popular por los soviets, o comités elegidos por las asambleas de obreros y campesinos. Pero, esa alternativa de poder, según Lenin, sólo se podía construir sobre la base del partido.
No hay, por tanto, revolución sin partido, ni socialismo sin partido.

 El marxismo, en boca de Lenin, se convierte en una herramienta científica de interpretación de la realidad (materialismo dialéctico) y de la historia (materialismo histórico). En esa época había una admiración generalizada por la ciencia, que pugnaba por sustituir desde finales del siglo XIX a la religión como verdad absoluta. Al disfrazar al marxismo de «doctrina científica», Lenin lo situó por encima de cualquier corriente de pensamiento político.
Afirma Lenin en ¿Qué hacer?: «No puede haber un movimiento revolucionario sólido sin una organización de dirigentes estable y que asegure su continuidad… Dicha organización debe estar formada, en lo fundamental, por hombres entregados profesionalmente a las actividades revolucionarias». Lenin no deja dudas sobre lo que él entendía como «revolucionarios profesionales»: «Todo agitador obrero que tenga algún talento, que ‘prometa’, no debe trabajar once horas en una fábrica. Debemos arreglárnoslas de modo que viva por cuenta del partido».
El partido que tiene en la cabeza Lenin para hacer la revolución, por tanto, no es una organización al uso en la que los afiliados pagan unas cuotas y se reúnen de vez en cuando para discutir de política o montar huelgas o manifestaciones. No. Es un partido de vanguardia, de profesionales que viven por y para la revolución. Esa concepción tiene otra implicación que después se demostraría crucial para la consolidación de una dictadura no de clase, sino de partido, en primer término y, finalmente, unipersonal: «En una palabra, la especialización presupone necesariamente la centralización, y, a su vez, la exige de forma absoluta».




Entrega e inquietudes: anamar.raquira@gmail.com.  Cel.3053889850




lunes, 18 de mayo de 2020


(7ª s. GUIA)
COLEGIO TECNICO BENJAMIN  HERRERA
FILOSOFIA- GRADO 11º. 


HACIA EL MUNDO MODERNO
Entrega e inquietudes: anamar.raquira@gmail.com. Cel.3053889850
Contenido: (Humanismo)
Aprendizajes esperados:
- Conocer el desarrollo histórico de la filosofía en el mundo moderno
- Evaluar la magnitud de la influencia del humanismo para la modernidad.

Instrucciones:
- Esta guía de autoaprendizaje retoma las actividades sobre el humanismo, desde  la lectura “El pensamiento renacentista” de Jorge Mora F. (El pensamiento histórico. De los griegos a Marx) , de la cual se hizo la ficha técnica en una guía anterior, que nos permitió encontrar elementos teóricos relevantes que explican las diferentes cuestiones fundamentales de la filosofía que llevaron a la transición al mundo moderno.
- Estos elementos nos permitieron elaborar una entrevista para los humanistas, teniendo en cuenta el contenido de la lectura, acerca de la incidencia histórica y filosófica de su pensamiento en el mundo moderno. , su visión, teorías y conceptos y las posibles respuestas dadas por ellos.
Ahora, vamos a ver las exposiciones  de nuestros compañeros que aportan  una importante fuente de recursos didácticos, juegos de simulación y de contenidos para la comprensión del humanismo.
Luego  podremos desarrollar algunas actividades de recopilación de información que lo orienten para ver si está logrando los aprendizajes esperados y puede autoevaluar sus avances.
La entrega es en dos fases: la primera hasta el 22 de mayo, y la segunda hasta el 29 de mayo.
Evidencias a entregar.
1.Ver las exposiciones de los compañeros responsables del Humanismo en los siguientes enlaces:
https://drive.google.com/drive/folders/1mnAPaBruArfztIWe1oWl0jdSwLfMLcgF?usp=sharing

2. Elaborar el documento de recopilación de información. Bitácora (con los filósofos expuestos). Puede hacerla en documento Word, en hojas o en el cuaderno y presentar la evidencia
3. Hacer la relación de teorías y conceptos en: cuadro resumen de los humanistas con los filósofos sugeridos, inclusive los  de filosofía de la ciencia  y los reformadores religiosos.
4. Elaboración de mapa conceptual de con los filósofos sugeridos, inclusive los  de filosofía de la ciencia  y los reformadores religiosos.

Tenga en cuenta que sus compañeros les están aportando estas actividades ya elaboradas. Ud. puede retomarlos y hacer sus propios documentos





Entrega e inquietudes: anamar.raquira@gmail.com.  Cel.3053889850


               


  COLEGIO TÉCNICO BENJAMÍN HERRERA IED                      GUÍA DE APRENDIZAJE EN...